Consejos de FARE para revisar la tapa de termostato y prevenir fallos
En invierno, el sistema de refrigeración del motor debe trabajar en condiciones más exigentes. Una tapa de termostato en mal estado puede comprometer la estanqueidad del circuito, alterar la temperatura de funcionamiento y provocar averías costosas. Desde FARE comparten recomendaciones esenciales para talleres que buscan reforzar la fiabilidad del motor en esta época del año.
Revisión visual y detección de desgaste. Las tapas de termostato están expuestas a continuos contrastes térmicos. Es importante inspeccionar la presencia de grietas, deformaciones o desgaste en puntos de sujeción. Incluso daños leves pueden provocar fugas progresivas de refrigerante.
Control de juntas y estanqueidad. Muchos fallos proceden de juntas endurecidas, aplastadas o mal asentadas. Se recomienda sustituirlas siempre que se retire la tapa y limpiar a fondo las superficies de contacto para asegurar un sellado adecuado.
Prueba de presión y revisión del termostato. Antes de cerrar una intervención, conviene realizar una prueba de presión del circuito y comprobar la ausencia de restos de refrigerante cristalizado. También es aconsejable verificar que el termostato abre y cierra correctamente, ya que un mal funcionamiento puede provocar sobrecalentamientos incluso en invierno.
Riesgos específicos en invierno. Las bajas temperaturas aumentan el riesgo de contracción del material, favoreciendo fisuras, y pueden agravar fallos de junta, generando fugas. Además, una pérdida de presión altera la temperatura de servicio, elevando el riesgo de sobrecalentamiento localizado y perjudicando el rendimiento del motor.
En FARE trabajan para ofrecer una gama de tapas de termostato que combine fiabilidad, durabilidad y una cobertura capaz de responder a las necesidades reales del mercado. Uno de sus principales valores es la amplitud de catálogo, con más de 500 referencias que cubren más de 43.000 aplicaciones para más de 40 marcas de vehículos.
La calidad de las materias primas es otro pilar fundamental para FARE, que selecciona materiales resistentes a la temperatura, la presión y la fatiga térmica, garantizando que cada tapa mantenga su integridad incluso en condiciones de funcionamiento exigentes. Por su parte, el departamento de calidad realiza controles periódicos para asegurar que cada pieza cumple con los estándares establecidos. Además, la gama incluye un gran número de referencias que incorporan sensores y juntas, lo que permite realizar una sustitución completa y segura.